Historia
La
descripción sistemática de la fluctuación cambiante
del movimiento es el mayor logro de Rudolf Laban y de sus numerosos
colaboradores.
Laban comenzó sus investigaciones en
Europa Central. A través de los movimientos tradicionales del
ballet, de la esgrima, de la temprana danza moderna, especialmente el
expresionismo alemán, en el trabajo de artesanos y en la industria
se fue elaborando este análisis. Formalizando los patrones y
las destrezas del trabajo creó movimientos que compusieron grandes
danzas corales.
El primer intento de Laban para desarrollar
un análisis aplicable universalmente, tomó la forma de
un sistema de registro llamado actualmente Labanotation, siendo Sigurd
Leeder colaborador y co-autor de la primera sistematización del
Labanotation en el año 1928. Originalmente este sistema fue concebido
como una descripción del movimiento que combinaba aspectos cuantitativos
y cualitativos, sin embargo, para un análisis específico
de los aspectos cualitativos se estableció un marco de referencia
propio llamado Effort que se puede traducir como energía.
Esta situación surge cuando Laban fue
llamado a realizar estudios de eficiencia para la Industria Bélica
Británica durante la segunda guerra mundial. De ésta investigación
proviene su libro Effort, en el cual Laban y su colega F.C. Lawrence
tratan los factores que suponen cambios en la cualidad del movimiento.
Effort es la traducción del alemán Antrieb, que significa
impulso, motivo, móvil, que era como Laban nombraba a los cambios
en la calidad de la ejecución de los movimientos que realizaban
los trabajadores. Más tarde, Warren Lamb, otro colaborador de
Laban, formuló el concepto de Shape como correlación al
Effort. Este concepto fue ampliamente utilizado en las afinidades de
ciertas calidades de esfuerzos con las dimensiones del espacio, las
cuales fueron expuestas por Laban en su Coréutica, el estudio
de la armonía del espacio.
Lamb para medir las aptitudes en eltrabajo,
introdujo una serie de símbolos basados en las afinidades del
esfuerzo con las adaptaciones significativas del cuerpo en el espacio.
Por eso Effort/Shape devino un método para describir los cambios
en la calidad del movimiento en términos de que clase de esfuerzo
y que clase de adaptaciones en el espacio realiza el cuerpo.
Cuando
Irmgard Bartenieff comienza a enseñar estos conceptos en New
York las aplicaciones especializadas en las ideas de Laban ya se estaban
desarrollando en Inglaterra. Además del Effort/Shape sistema
para medir las aptitudes de Warren Lamb, Marion North había comenzado
a aplicar los conceptos, no como Effort/Shape, sino como Effort con
otras consideraciones que incluyen espacio, cuerpo, contexto para medir
la personalidad especialmente pensado para su aplicación en niños.
Lisa Ullman, Valerie Preston Dunlop y muchos otros desarrollaron los
conceptos Laban en lo que se llamó Arte del Movimiento, y Danza
Educativa para las Escuelas Primarias cuya aplicación se extendió
por toda Inglaterra.
El
método de Effort/Shape
Describir
un movimiento en términos cuotidianos es diferente que describir
la acción misma.
La
cuestión es: ¿cómo se puede describir completamente
toda la riqueza de la continua corriente del movimiento humano con un
limitado número de términos? Primero de todo se comenzará
a ver el continuo flujo como una serie de cambios en la cualidad. Se
podrá ver el momento en que la corriente de la calidad cambia.
Hay un limitado número de cosas que cambian. Se puede observar
cambios en la cualidad del peso del cuerpo, a medida que se desarrolla
el tiempo, se puede ver la atención del que se mueve concentrada
en el espacio y fuera de él. Se puede observar la tensión
del cuerpo al cambiar de cualidades. Se puede apreciar que el cuerpo,
muchas veces se adapta claramente para crear formas en el espacio y
muchas veces se dedica solamente a alargar o empequeñecer su
propio tamaño.
También
se puede saber que el movimiento va repetidamente en ciertas direcciones,
que favorece ciertas partes del cuerpo o que siempre parece empezar
desde un mismo lugar. Y se pueden ver todos esos componentes en constante
combinación los unos con los otros, precediéndose o siguiéndose,
reapareciendo o desapareciendo. Se aprenderá a reconocer esos
cambios en términos de elementos o cualidades irreductibles,
y ver que algunas clases de elementos, a causa de sus inclusiones o
exclusiones, sus combinaciones, secuencias y frecuencias de uso, producen
la infinita variedad de movimientos humanos.
Effort
Trata
de como el cuerpo concentra su energía en el esfuerzo.
Cuando
alguien se mueve, se percibe que hay más que un cambio de lugar
o un cambio en la forma del cuerpo. El movimiento no fluye con monotonía:
se ve aumentando y hundiendo, se ven rápidos destellos, impactos,
cambios de foco, suspensiones, presiones, agitaciones, vigorosos balanceos,
explosiones de poder, quietas ondulaciones...
Toda
esta variedad está determinada por la manera en que el ejecutante
concentra su gestión del esfuerzo, esta energía o esfuerzo
puede, en un momento particular, estar concentrada en los cambios de
la cualidad de la atención, o del flujo del movimiento; puede
estar concentrada en los cambios de la cualidad del peso, o en la cualidad
temporal del movimiento; o puede estar concentrada en el foco del ejecutante
en el espacio.
Flujo,
Peso, Tiempo y Espacio son factores del esfuerzo. Los cambios cuantitativos
de cada factor ocurren dentro de una escala, un continuo entre dos extremos
opuestos.
Los
factores del esfuerzo están siempre presentes en el movimiento
como cantidades. Cada movimiento siempre contiene un cierto aumento
de tensión y cantidad de peso; el movimiento toma tiempo y ocupa
o viaja en el espacio. Pero cuando el ejecutante está concentrado
en el cambio de cualidad de todos los factores, se observa como emerge
una de las ocho cualidades del esfuerzo. Así, los cambios en
el flujo de tensión pueden ser libres o contenidos; el elemento
peso puede devenir liviano, débil o pesado, fuerte; el tiempo
puede ser lento, sostenido, continuo, legatto o rápido, súbito,
stacatto y el foco o la atención en el espacio puede ser directa
o indirecta.
Una
manera de entender esos elementos o cualidades es hablar de la actitud
hacia los factores del esfuerzo; por ejemplo alguien puede tener una
actitud liviana en el peso o una indirecta actitud hacia el espacio.
Esas cualidades pueden también ser pensadas como modos de imitar,
tratar o controlar los factores de esfuerzo. Aquí “actitud
hacia” o “control sobre” o “imitar a”
no significan lo que decide hacer el que se mueve. Es decir: no es necesariamente
consciente.
La
cualidad del movimiento puede ser considerada producto del aprendizaje,
del metabolismo, de la percepción del entorno, de la cultura,
de los conflictos, de los impulsos. Cualquiera que sea su particular
matiz, es lo que emerge y también es lo que produce diferencias
en la persona y en su interactuar con su entorno.
SISTEMA
LABAN
I. CORÉUTICA. EL ESPACIO
El
espacio es formado por nuestra figura sumergida en él. El espacio
existe por nuestras formas, es existido por nuestra anatomía.
Somos “la medida de todas las cosas”. Percibimos lo lejano,
la inmensidad, la pequeñez desde nuestras particulares magnitudes,
desde nuestros miembros que se mueven de determinadas maneras. El espacio
es modelado por nuestro cuerpo que cambia, se adapta, se alarga, se
encoge: se mueve en todas las direcciones. En todas las trayectorias
posibles a nuestra condición humana -nuestras posibilidades de
movernos no son todas, aunque si, infinitas-. Nos movemos de acuerdo
a las palancas, engranajes, etc. que contiene nuestro cuerpo, y estos
mecanismos van dejando estelas en el aire, ciertas estelas. La forma
del espacio es el espejo, el reflejo, el negativo, de la forma de nuestra
presencia.
II.
EUKINÉTICA. CALIDADES O MODOS DE ESFUERZO.
Los
modos de esfuerzo permiten a la imaginación explorar en ámbitos
muy concretos e inventar movimientos, que si se realizan conscientemente,
amplían el vocabulario gestual.
Cada
una de las calidades del movimiento es una forma de moverse precisa,
que podríamos comparar con un color, “hay que lograr tal
verde exactamente”... pero una vez logrado ese verde, éste
servirá para realizar infinidad de paisajes, formas y asuntos.
Por esta razón la adquisición de la destreza necesaria
para lograr esa precisión es lo que podríamos pensar como
la base de una técnica del movimiento. Técnica que tiene
como finalidad ampliar, intensificar todos los matices, precisar las
formas y llenar de contenido el movimiento.
La
fuente de la perfección y de la maestría del movimiento
puede fluir, cuando se obtiene la clarividencia de en qué parte
del interior de la vida del ser humano -de cada uno de nosotros- se
origina el movimiento. Tal comprensión deja surgir el flujo del
movimiento y es promesa de vitalidad.